sábado, 26 de mayo de 2012

Selling England by the pound (1973) - Genesis


Puntuación: 10+


Mejor tema: cualquiera de las cuatro suites


Tracklist
01. Dancing with the moonlight knight
02. I know what I like (in your wardrobe)
03. Firth of fifth
04. More fool me
05. The battle of Epping Forest
06. After the orderal
07. The cinema show
08. Aisle of plenty



Señoras y señores, de pie. Y no se sientan hasta que termine la reseña. Estamos ante el que es, en mi opinión, el mejor disco de rock progresivo jamás concebido, uno de los mejores álbumes de la historia, y mi disco favorito quizás junto con Ok Computer y Abbey RoadSelling England By The Poundes un disco perfecto, realmente perfecto. Tal vez es el álbum más perfecto jamás grabado. Es así, y no me quedan dudas de eso. Es una obra hermosa, colosal, sublime, sin fisuras. Una experiencia pasmosa que deja al oyente sangrando los oídos de tanto placer. Ahora pasaré a explicar mejor el porqué de todo esto, pero sólo quería dejar en claro que esta revisión contendrá puros halagos y lisonjeos. 
Luego de esta pretenciosa introducción, pasemos a hablar del disco. Para empezar, creo que es el punto máximo del rock progresivo y sinfónico. Para mí, este género fue el más perfectible de la historia del rock. Era un género con tantas influencias, tan variado, tan complejo, tan rico en matices, tan innovador, tan virtuoso, que sin lugar a dudas sus mejores discos debían ser también los mejores del rock en general. En la teoría, a un buen disco de prog no hay con qué darle: tiene tantas características buenas que debería ser un derroche de gozo para el oyente. Pues bien, esto no funcionó tanto en la práctica. Obviamente no conozco todo lo que se hizo en el rock progresivo, pero creo que siempre hubo fallas que no le permitieron al género desarrollarse en su plenitud. Las mejores canciones de rock progresivo son por lo general obras excelsas, pero desgraciadamente hay muchas otras canciones que se pierden en una complejidad vacía y sin sentido. Quizás haya sido por pretenciosidad, la cuestión es que nunca se terminó de redondear todo lo bueno que podía dar el género, y así, por más que haya tenido todo para ser EL género, tuvo que contentarse con ser un género más, como todos, con sus puntos altos y bajos. 
Pues bien: todo lo que acabo de decir no se corresponde con Selling England By The Pound. Es el único (o uno de los pocos) discos de rock progresivo que logra una unidad perfecta, etérea y brillante, sin ningún tipo de fallas, excesos o puntos débiles. Es un caso paradgimático: aquí no hay nada de extensos solos virtuosos y aburridos, secciones experimentales o suites innecesariamente largas. Genesis se limita a recoger lo mejor, lo más sublime del género sin desperdiciar ni una nota. Cada canción dura lo justo y necesario. Ninguno de los instrumentistas se pierde en divagues inconducentes: simplemente se abocan a su tarea, a tocar lo que deben tocar de la manera en que lo deben hacer. 
Compositivamente tampoco hay fisuras: cada canción es una joya, las diferentes partes son todas brillantes en sus distintas formas y no hay ningún exceso. Esta es la principal, y quizás única razón de mi devoción por éste disco: cada segundo es glorioso. Todo el tiempo asistimos a un espectáculo brillante de música, rebosante de maestría. Primero tenemos una melodía preciosa, luego pasamos a un solo devastador de guitarra, más tarde hay una sección avasallante con las mejores líneas de sintetizador jamás oídas, luego florece de la nada una sección de piano etérea, una melodía de flauta por aquí, una coda acústica por allá. A cada instante hay algo nuevo, todo encaja de manera perfecta, todos los elementos fluyen con especial naturalidad, no se notan secciones forzadas. Uno nunca puede aburrirse escuchando Selling England By The Pound. Siempre hay algo nuevo pasando, algo que antes no habíamos captado. 
Cada instrumentista está en su pico: Phil Collins toca como jamás había tocado; Steve Hackett ejecuta solos majestuosos, seductores y misteriosos; Tony Banks no se conforma con lanzar melodías sublimes de sintetizador sino que, además, ejecuta líneas de piano tan hermosas que harían llorar a cualquier mortal; y Peter Gabriel llega a su pico como vocalista, cantando de manera preciosa unas veces y divirtiéndose histriónicamente en otras. 
El disco es variadísimo: son cuatro extensas suites intercaladas con cuatro canciones menores. Cada suite es una cascada de sensaciones en sí misma: tenemos secciones casi hard rock, baladas de piano, misteriosas flautas medievales, líneas de sintetizador bien progresivas, oscuras secciones acústicas, divertidas piezas teatrales, todo maravilloso, todo excelso. Y las canciones "menores" son en rigor menores pero no dejan de ser geniales y también muy diversas: hay un delirante pop pegadizo, una tierna balada acústica, un pequeño instrumental atmosférico y un reprise de Dancing With The Moonlit Knight que sirve de cierre. 
El concepto tiene sus devaneos, pero me gusta mucho en general. Son letras muy inglesas, que hablan de viejas costumbres británicas, historias cotidianas de personajes folklóricos, todo plasmado en letras algo extrañas y rebuscadas, misteriosas y crípticas, que esconden muchos secretos. Cuando entiendo de qué va la cosa, me atrae. Y cuando no, simplemente disfruto de estas delirantes líricas. 

En fin, Selling England By The Pound es una obra maestra. El disco más perfecto jamás realizado: escucharlo es una experiencia liberadora, una orgía de placer y gozo, un manantial inagotable de matices, detalles e ideas. Una obra para nada pomposa, para nada excesiva: una obra que entrega pura belleza y no se detiene en virtuosismos inútiles. Un disco atmosférico, capaz de generar sensaciones impensadas, proyectar imágenes en la cabeza. Una lujosa cascada de creatividad y talento. Una experiencia cuasi religiosa. 
Perdón por tantos elogios. Vamos a las canciones. El disco comienza con un misterioso y etéreo canto a capella con una voz maravillosa de Gabriel, que abre la maravillosa suite Dancing With The Moonlit Knight. De a poco se agregan líneas sutiles y embriagadoras de guitarra y sintetizadores, y luego Peter canta "The note he left was signed / "Old father Thames" / It seems he's drowned / Selling England by the pound". En ese momento, un potente piano nos mete de lleno en la atmósfera seductora de la canción. Después se agrega la batería, en un ritmo quedado, acompañada de una genial línea de guitarra. Todo parece a punto de estallar, y lo hace. De la nada aparece un trasfondo de coros sintetizados devastador, avallasante y tétrico, y todo desemboca en un estribillo arrebatador y furioso. Y mientras Collins martilla su batería con rabia, Hackett se lanza con un riff potentísimo, devastador y furioso que preanuncia la sección instrumental. Los sintetizadores barren con todo, y en el punto cúlmine de la pesadez, Hackett lanza un solo magnífico que desemboca nuevamente en los siniestros coros. El estribillo vuelve a arrasar con todo, y cuando nadie lo espera, Gabriel nos sorprende con una inclusión brillante de una melodía casi infantil (You'll play the hobbyhorse / I'll play the fool) antes de retornar al majestuoso estribillo. Luego Banks irrumpe con unos sintetizadores fulminantes, y luego todo se desvanece para dejar el paso a una extensa coda con guitarras acústicas, que configuran un pasaje majestuoso, atmosférico y evocador que mueve a las lágrimas. Una canción enorme, frenética y furiosa. La letra se trata de una especie de crítica a la sociedad inglesa de la época, y Gabriel se pone en el lugar de la "vieja Gran Bretaña", que llora y se pregunta "Can you tell me where my country lies?". La lírica se queja de que se está vendiendo el verdadero espíritu británico "por libras", es decir, por el capitalismo, por el consumismo, con líneas irónicas como "Chewing through your Wimpy dreams / They eat without a sound", refiriéndose a Wimpy, una cadena de hamburguesas inglesa, y está cargada de referencias a la cultura inglesa, como "The Queen Of Maybe" (quien en la antigua Inglaterra, solía representar el comienzo de una buena temporada y la esperanza de una buena cosecha), "Old Father Thames" (el espíritu del río Támesis, representado por un anciano) o la frase "You'll play the hobbyhorse, I'll play the fool", que se refiere a dos personajes del baile de Morris, un baile tradicional inglés. 
Pero recién estamos empezando. A continuación llega I Know What I Like (In Your Wardrobe), un maravilloso tema pop con una melodía insanamente extraña y pegadiza (¡ese estribillo!), percusiones africanas, efectos como de xilófonos de trasfondo, partes habladas y hasta flautas. Una gran canción. La letra habla del personaje de la tapa (gran tapa, por cierto), un joven que corta el césped para ganarse la vida. Se trata de un conformista, que se levanta tarde, reniega de sus tareas y rechaza las ofertas que le hacen de trabajos mejores en la ciudad, ya que se siente cómodo donde está.
Sin embargo, el tema anterior no es nada comparada con la sublime Firth Of Fifth. Comienza con una línea clásica de piano, tan hermosa que me dan ganas de llorar. Un simple mortal como yo no es digno de tanta belleza. A los treinta segundos todo se disuelve en una balada épica y majestuosa, que alcanza un pico de belleza cuando Gabriel canta "An inland sea / His symphony" e irrumpen unos preciosos coros de ángeles. Poco después, una pequeña sección de piano interrumpe la balada y da paso a la sublime sección instrumental. Una flauta medieval entona una melodía ancestral, preciosa, enigmática, etérea. Luego el piano vuelve a aparecer repitiendo una línea melódica que va creciendo en intensidad hasta desembocar en una masa avasallante de sintetizadores imitando la melodía de la introducción. Y cuando parecía que no podíamos soportar tanto deleite, aparece Hackett de la nada tocando un solo esplendoroso, con un tono muy enigmático y fantasioso. Luego repite la melodía de la flauta, y mientras nuestro cerebro se derrite de tanta atmósfera etérea, de a poco todo se va callando para retornar a la balada inicial. Todo se hace más épico, la batería se hace más pesada, y Gabriel concluye todo con la majestuosa frase "The sands of time / Were eroded by /The river of constant change". Fantástico. Ni una nota desperdiciada, todo es hermoso, todo es plenitud. La letra fue muy criticada, pero para mí no está tan mal. Es una simple descripción de un río, cargada de las alegorías, misticismo y pomposidad habituales en los grupos progresivos de la época. 
A continuación la banda nos da un respiro con la inocente baladita acústica More Fool Me, cantada por Phil Collins. Es la única canción que podría ser considerada relleno, pero no me molesta para nada. Al contrario, me gusta mucho, con una melodía en el estribillo francamente sensacional. La letra habla de un joven muy dependiente cuya novia lo deja, y él sabe que no volverá, pero sigue implorándole al menos que se siga burlando de él.
Y así llegamos a la tercera suite del disco, la más extraña, la menos digerible, la más extensa. Se trata de The Battle Of Epping Forest, una larga representación teatral de una lucha entre dos pandillas en el bosque. Es realmente apasionante, y tiene una locura tan evidente, tan disparatada, que no puedo menos que aplaudir. Comienza con una especie de marcha militar que alcanza una cierta intensidad y luego se apaga para que aparezca Gabriel con una melodía acelerada y un estribillo antémico y fulminante, siempre acompañado por unos geniales sintetizadores y un piano que aparece después del estribillo que me hace acordar a los viejos saloons de las películas de cowboys. Luego de una extraña sección hablada, Peter susurra "Here comes the cavalry" y los sintetizadores ejecutan una línea brillante y maquiavélica. Inmediatamente después aparece una melodía instantáneamente pegadiza que repite "Picnic! Picnic!", seguida de un riff de sintetizador realmente estupendo. Peter se divierte imitando las voces de los protagonistas: primero con una voz chillona y muy aguda (Said Mick the Prick / Fresh out the nick) y luego con una voz grave y grasosa que parece de un ogro (I'm breaking the legs of the bastard that got me framed). En el medio tenemos una sección divertidísima, con Peter entonando una melodía genial (I'm a man of re(puuuuuuute)) y luego volviendo a imitar las distintas voces, en una de sus mejores performances, cargada de histrionismo y teatralidad. Todo va subiendo de volumen, hasta que vuelve el viejo estribillo con toda su potencia. Después tenemos una sección de rap (!), rap hecho y derecho (supongo que habrán sido de los primeros rockeros en hacer algo así), luego vuelve la melodía del "Picnic!" y finalmente todo termina haciéndose más lento, más sutil, en un final realmente fantástico (So the Blackap Barons toss a coin to settle he score!), con un solo de guitarra eléctrico incluido. Genial.
Luego llega el único instrumental del disco, llamado After The Ordeal. Comienza muy atmosférico, con un dúo de piano y guitarra acústica tocando melodías volátiles y apacibles, en uno de los momentos más hermosos del álbum. Luego se produce una transición, y la canción desemboca en un solo majestuoso de Hackett, uno de esos típicos solos emotivos, lentos y cargados de feeling. Sobre el final aparece una flauta, y el cuerpo ya no aguanta tanto placer junto. Todo se desvanece en un mar de lágrimas por parte del oyente.
Y así llegamos a la suite final, llamada The Cinema Show. Comienza de manera brillante, con una etérea (¿cuántas veces dije esta palabra?) guitarra acústica que introduce a la canción, una balada maravillosa con una melodía trascendental y hermosa cantada de manera celestial por Gabriel. Luego todo explota y nos vemos envueltos en un genial estribillo cargado de energía, pero rápidamente se desvanece y volvemos a la atmósfera de misterio, acentuada por una suave flauta que toca de fondo. Salen sonidos que no sé cómo carajo se hicieron, de instrumentos que no conozco, pero no necesito realmente conocerlos. Y como si esto fuera poco, Peter prorrumpe de la nada en un coro celestial, prodigioso, sublime de "na na na nas". Es díficil describir tamaña belleza. Todo esto produce una sensación de inmortalidad. Uno siente que nada malo le puede pasar si está escuchando algo así. Bueno, tal vez sea sólo yo. Las letras de esta parte están inspiradas en el poema "La tierra baldía" de T.S. Eliot. Trata de la igualdad entre los dos sexos y de sus intentos por seducirse. Primero presenta a Julieta, que llega del trabajo, se perfuma y va al cine con un hombre. Luego aparece Romeo, un "millonario de fin de semana", se promete que llevará a Julieta a la cama esta noche y se pregunta si de verdad él podría fallar con su "sorpresa de chocolate". Y luego aparece el viejo Tiresías, un antiguo ser mitológico griego que se había dado el gusto de ser mujer y luego hombre. La canción aconseja que escuchemos lo que él tiene para decir, y éste es su consejo: "Una vez fui un hombre, como el mar rabié / Una vez fui mujer, como la tierra di / Pero de hecho hay más tierra que mar". Nos está diciendo que, a pesar de la inseguridad de la mujer, a pesar de los métodos materiales por los que el hombre intenta seducirla, siempre la mujer será el sexo dominante. El estribillo se repite y nos vemos arrastrados con ímpetu a la sección instrumental final, el último tour-de-force del disco. Un sencillo y formidable solo de guitarra nos conduce hacia la exposición de Banks, pletórica de riffs macabros de sintetizador y melodías realmente majestuosas. ¿Cómo alguien puede tocar algo así? ¡Escuchen por ejemplo el riff del 6:45! Es demoníaco. Los sintetizadores suben y suben, y ya vamos sintiendo que son una masa que arrasa con todo lo que se le interponga. Hay otro riff genial a los 8:26, y luego la masa de sonido sigue y sigue, inundando de satisfacción nuestros oídos, liberándonos de todas las cadenas, haciéndonos olvidar de nuestras penas y renaciendo nuestra fe en la raza humana. 
Todo se va desvaneciendo, y de pronto, como en un efecto cíclico, aparece nuevamente el riff de Dancing With The Moonlit Knight, más sosegado esta vez. Se trata de Aisle Of Plenty, que es una especie de reprise que termina de convencernos de que esta es una absoluta obra maestra. ¡Después de tanta belleza, después de tantos pasajes excelsos, después de haber presenciado la perfección musical, retornamos al lugar de comienzo! ¿Cómo lo hicieron? ¿Cómo lograron que todo fluya tan armoniosamente? ¿Acaso estuvimos en un sueño? ¡No! Fue una experiencia real, aunque no lo crean. Sólo queda rendirse ante Genesis. El disco termina con unos extraños coros, pero ya no los escuchamos. Ya no escuchamos nada en realidad: quedamos sumergidos en las deliciosas deSelling England By The Pound, olvidando quienes somos, tratando de retener algo de lo que acabamos de oír. Es imposible: Selling England By The Pound es una experiencia volátil, una paloma que se aleja del nido. La única manera de volver a sentir lo mismo es escuchándolo nuevamente. Las letras de esta última canción son una locura total. Cuenta con  un sinfín de referencias a tiendas inglesas de la época (Safeway, Fine Fair, Tess Co), una velada idea de que los mercados modernos son un infierno, y al final enumera una lista de alimentos para comprar en el supermercado. Por cierto, recordarán que en Supper's Ready, había quedado una pregunta inconclusa: ¿Cuál es la cena? Pues bien, aquí Genesis responde: son huevos revueltos.

No sé si lo entendieron realmente: Selling England By The Pound es perfecto. Si no lo tenés, compralo. Si lo tenés, escuchalo. Si lo escuchaste, vas a quedar igual de enamorado que yo. Uno de los mejores tres discos jamás grabados. Un 10+ absoluto.

20 comentarios:

  1. La mejor reseña sobre uno de los mejores discos de todos los tiempos, mi favorito de Genesis (Luego viene la otra gran obra maestra "The Lamb lies down on Broadway") y uno de los tres discos que amo, junto a Abbey Road y The Wall otras obras magnas de la historia de la música. Ahora mismo estaba escuchando "After the Ordeal" y realmente es una canción bellísima con unas líneas de piano y guitarra acústica sensacionales. Me fascina todo el disco, lo empecé a escuchar hace poco tiempo y ya había escuchado mucho de él y decían que era genial, totalmente de acuerdo con las opiniones que alaban este disco, no es para menos. Firth of Fifth es única una de las composiciones mas magníficas y sensacionales de la historia. Obviamente mi calificación también es 10+. Uno de los discos mas perfectos y extraordinarios que jamás se hayan hecho y para mi y mucha gente más, el mejor disco de la década del `70, quizás junto con The Wall. Muy seguramente The Beatles, Pink Floyd y Genesis sean el trinomio más perfecto y maravilloso de todos los tiempos.

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    1. Primero que nada, gracias por los elogios. Realmente debería escuchar más de Genesis, pero lo que escuché me pareció realmente brillante. En particular este disco me fascina por completo, no hay nada en él que no me parezca digno de elogios, y obviamente es mi disco favorito junto con Abbey Road y Ok Computer. En mi opinión los Beatles son superiores a todo lo que escuché por ahora, pero concuerdo en que Pink Floyd y Genesis los siguen de cerca (sin olvidar a Radiohead que también me encanta). Saludos!

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  2. Gracias por tu respuesta. Te tengo que decir que Radiohead también me gusta, y bastante, mi disco favorito de ellos es OK Computer, para mi el mejor disco de los `90, porque fue revolucionario al aportar propuestas musicales bastante innovadoras, por ejemplo la canción Paranoid Android" que me encanta. Es un disco complejo, con muchos matices, y muy elaborado; también me gustan mucho "Kid A" "In Rainbows" y "The Bends". La banda es una de las mejores incluso de la escena musical actual aunque otra muy buena banda también es Porcupine Tree. Mi banda favorita es The Beatles, y te podría hablar de ellos muchísimo porque los escucho hace nueve años (tengo 25)y me parecen al día de hoy, insuperables, en el arte de la composición y en el eclecticismo que los caracterizaba, haciendo discos monumentales desde Revolver hasta Abbey Road, que es además mi disco favorito de todos los tiempos. Me gustaría preguntarte si según tu opinión, ellos hubiesen hecho un disco como Selling England, si hubiesen retomado su carrera como grupo durante comienzos de los `70. Es una duda que tengo, porque se que tenían una enorme creatividad y eran excelentes instrumentistas (aunque a mi opinión Gilmour y Hacket eran bastante mejores que George, para crear climas y grandes solos de guitarra) no se si hubiesen tenido las intenciones o la suficiente capacidad para combinar tantos elementos musicales y crear largas suites como las de este disco, aunque yo estoy de que sí. Por otra parte, uno de los problemas para que los beatles se hayan dedicado al progresivo y/o sinfónico es que ellos no tenían un tecladista como sí tenía Genesis o Pink Floyd. Quisiera que me aclares estas dudas que tengo hace un tiempo sobre las posibilidades de los cuatro de Liverpool de componer canciiones o "suites" de rock progresivo. Muchas gracias por todo.
    Pd: Te recomiendo que escuches de Genesis toda su discografía, pero en especial, su primer etapa que va desde From Genesis to revelation (1969) hasta Duke (de 1980)y vas a notar un gran nivel y mucha consistencia entre todos sus discos y canciones de esta primera época.

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    1. Qué pregunta tan difícil jajaja. La verdad que no me imagino a los Beatles haciendo rock progresivo, creo que si hubieran seguido juntos hubieran seguido las mismas ideas musicales que plasmaron en sus discos solistas, me parece lo más lógico. No sé, nunca me puse a pensar en qué hubieran hecho, creo que la única certeza que tengo es que hubieran seguido haciendo discos geniales, variados y con grandes canciones (realmente no me imagino a los Beatles en una decadencia como la que sufrieron muchas otras bandas), pero la verdad no tengo idea de que estilo hubieran seguido. Ahora que lo pienso quizás hubieran tenido influencias del prog, del hard rock y demás, pero para mí hubieran seguido haciendo discos de pop-rock variados. Bueno, me hice una ensalada inentendible pero creo que se entiende.
      Pd: sí, escuchar la discografía del Genesis de Peter Gabriel es uno de mis planes inmediatos (aunque pedirles que mantengan el nivel de Selling England By The Pound sería realmente inhumano). Gracias por comentar!

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  3. Fue un honor haber comentado en tu blog. Después de que escuches "The Lamb lies down on Broadway" sería genial que hagas una reseña sobre este magnífico disco. Escuchalo que no vas a poder creer las canciones que tiene el álbum, creo que es tan fantástico como la última gran obra de Pink Floyd. Un saludo!!

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    1. Lo escucharé pronto...creo que te referís a The Wall no? Mirá que es difícil alcanzar el nivel de semejante disco jajaja. Otro para vos!

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  4. Claro que me refería a The Wall jaja. Un saludo!! Y a ver para cuando la revisión del The Lamb! No me quiero imaginar si Gabriel hubiera seguido en la banda, pero el "hubiese no existe)

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    1. Una cosa es segura: no creo que hubiera podido ser peor que algunas cosas de Collins...

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  5. Ya me estoy bajando Abbey Road, Ok Computer y Selling England by the pound.
    Sinceramente no tengo ningun disco de The Beatles ni de Radiohead ni de Genesis, me querras matar, jaja, pero creci con las tres bandas y se de mas que son excelentes bandas, asique como nunca es tarde, empiezo con esos tres discos que nombraste.
    Gracias por las reseñas.

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    1. De nada! Me alegra mucho que mis reseñas sirvan para que alguien se introduzca en esas bandas tan geniales. Después contame qué te parecieron!

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  6. Hace poco tiempo cambié un poco mis preferencias... ahora mis tres favoritos de la historia son: Abbey Road, The Lamb lies down on Broadway (no sabría quedarme con el primer lugar) y después Wish you were here (casi al lado de Selling England by the pound), uno de Pink Floyd tenía que poner. En verdad, Dark side of the moon es superior musicalmente a The Wall, y me gusta un poco mas porque hay mas riqueza instrumental, pero lo de The Lamb no es posible, cinco personas crearon un disco místico, más que perfecto, sobrenatural.

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  7. Este disco es sublime, la obra entre las obras. Siempre he dicho que The Lamb Lies Down On Broadway es el mejor disco de la historia, pero que prefiero este disco. ¿Porqué? Porqué TLLDOB es muy Gabriel. Aquí nadie eclipsaba a nadie y todos contribuían en todo. Para mi, este no es un disco, es EL disco.

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  8. Muy cierto lo que decís, The Lamb es muy Gabriel, así como pasa con The Wall con Waters. Lo que es bueno comentar y discutir es que a Genesis le faltaba un motor promocional en Estados Unidos, cuando con Selling England debía ser mínimo top 30 y cuando las bandas coetáneas ya habían tenido sus discos exitosos en dicho país, no se si hacerle caso a la Wikipedia respecto a los números, pero de que necesitaban más prensa, promoción y difusión sin ninguna duda, no se que factores impedían que la banda ya fuera top ten en casi todo el mundo, con esos discos grandiosos que hicieron. Lo mas increíble de todo es que Close to the Edge de Yes llegó a tener un gran éxito en Norteamérica y Foxtrot no llegó ni siquiera a posicionarse en las listas, discos que no son muy distintos, vuelvo a decirlo, no se si creerle o no a Wikipedia, algunos dicen que los datos no son nada fiables, y que la banda repercutió mucho en el mundo pero quizás su estilo no convencía a mucha gente, en Europa sí y mucho.

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  9. De la información que he leido, en TLLDOB Peter Gabriel es casi el autor de todas las letras, pero la parte principal de la música fue un esfuerzo del resto.

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  10. En la Edad Media dirían que era “inspiración divina”, “estado de gracia”... ¿Cómo se puede componer así? hasta los pequeños matices de los arreglos son genialidades. Sin duda la mejor obra musical que he escuchado nunca. Como se dice en el post, que comparto totalmente, ni un segundo es desechable, ni los silencios.
    Ya en los 90s volvería a escuchar otra obra perfecta el “Smash” de Offspring. Pero esta se quedaba en eso, obra perfecta. El “Seling England by the Pound” va más allá de lo perfecto.
    Enhorabuena por ese comentario.

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    1. Gracias por comentar! Realmente, Selling England By The Pound va más allá de lo perfecto.

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  11. Sobre como se realizó el TLLDOB la siguiente es una muy buena referencia http://www.mundorock.org/view.php?type=5&id=71

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  12. es verdad, es perfecto, aun me emociono escuchando I know what i like...
    es sin dudas el mejor album de la historia del rock sinfónico, y el mejor de la década de los 70 sin dudas, creo que ok computer esta también dentro de los mejores de los 90s, y the queen is dead es el mejor de los 80s, pero claro todo es cuestión de gustos, mas a ese nivel ta alto...saludos!

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  13. Anda imbecil confomista que disco perfecto,es un disco regular.
    Las unicas canciones buenas son selling england by the pound y the battle of..

    ok computer, abbey road?

    Maldito hijo de puta conformista

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